lunes, 26 de enero de 2009

Las motos en el tránsito

Mucha gente me ha escuchado mencionar, muchas veces indignado, el problema de las motos en el tránsito local. Evidentemente, nuestro municipio ha dado vía libre para la circulación de estos vehículos sin controlar que los usuarios de los mismos posean el carnet habilitante ni mucho menos que lleven colocado el casco. Es evidente que no existe una intención de parte de la sociedad toda de evitar que se sigan produciendo muertes innecesarias en accidentes de tránsito.
Primero quiero hablar a los padres. Un menor de 16 años NO puede manejar una moto de más de 50 cc. Esto lo dice la ley (y el sentido común que muchos han perdido). Además, existe una ley que obliga a utilizar el casco, un elemento cuyo uso puede evitar muchas muertes absurdas. Entonces, mi pregunta es la siguiente: ¿es tan difícil regular el tránsito en un pueblo?.
También cabe mencionar a los automovilistas imbéciles que piensan que la calle es una pista de carrera y se dedican a correr por las avenidas. Para ellos existe una pena aún mayor, porque pueden llegar a hacer mucho más daño que un ciclomotor. Evidentemente, los zorros grises de nuestro pueblo trabajan poco (nada es una palabra muy dura). Es cierto... es mucho más fácil realizar infracciones porque hay autos mal estacionados. Claro que un auto mal estacionado nunca ocasionó un accidente fatal.
Además de lo triste que puede llegar a ser sufrir un accidente de tránsito, tenemos el aspecto legal. Me tocó protagonizar un accidente en el que apenas toqué una bicicleta. El muchacho cayó de la bici, se golpeó la rodilla y la rueda se dobló. Después de hacer la denuncia policial en conjunto, porque coincidíamos en lo que había sucedido realmente, tuve que escuchar a un oficial de la policía (que por momentos me habló como a un delincuente) explicarle al damnificado que podía iniciarme acciones civiles por los daños recibidos. Para hacerla corta... el seguro del auto le pagó al muchacho de la bici 5.000 pesos (!) por el daño a la bici, por la guitarra (invisible) que llevaba, las zapatillas y el jean nuevos (look usado de 3 años) y por la bici (una de paseo que costaría, con toda la furia, 200 pesos).
Con todo esto, no es casualidad que las primas de los seguros sigan aumentando, casi al mismo ritmo que aumenta la cantidad de abogados desempleados. Hoy, tener un accidente en la vía pública significa que aparezcan 3 abogados sacando fotos y ofreciendo a la víctima cuantiosas sumas de dinero que en última instancia saldrán del bolsillo del que tenga el vehículo más grande. Sí, porque tan absurda es nuestra legislación que nadie se dedica a indagar sobre las causas del accidente. Simplemente se resuelve que la culpa la tiene el vehículo de mayor porte. Si una moto impacta contra un auto, el dueño del auto debe pagarle. Esto es absurdo...
Entonces, reflexionemos... Podemos seguir llorando porque se mueren nuestros chicos en accidentes, o bien podemos actuar como padres y como sociedad, condenando las picadas de autos y de motos, la falta de casco, la falta de respeto por las normas, y tantas otras actitudes que son las que causan los accidentes. Mientras tanto, dejemos de ser hipócritas. Si le comprás una moto a tu hijo, menor de edad, que legalmente está inhabilitado para conducir ese tipo de vehículo; si además lo dejás que ande sin casco, que arriesgue su vida corriendo picadas; no le llores cuando no esté. La culpa es tuya. Como dice el slogan: "Si se puede evitar, NO ES UN ACCIDENTE".

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